Posts Tagged: parejas

Solos los tres

    Mi encargado en el garito me agarró del pelo y dándome una palmada en el culo me empujó hasta el almacén. Me quitó la camiseta, me sacó la teta por encima del sujetador y me mordió el pezón

Solos los tres

    Mi encargado en el garito me agarró del pelo y dándome una palmada en el culo me empujó hasta el almacén. Me quitó la camiseta, me sacó la teta por encima del sujetador y me mordió el pezón

Fumar después de follar – Capítulo III

Si no has leído el capítulo II, accede aquí: [Fumar después de follar – Capítulo II] ***     Roberto dormía de lado en su cama mirando hacia la puerta de la habitación. Abrió los ojos y vio sus pantalones

Fumar después de follar – Capítulo III

Si no has leído el capítulo II, accede aquí: [Fumar después de follar – Capítulo II] ***     Roberto dormía de lado en su cama mirando hacia la puerta de la habitación. Abrió los ojos y vio sus pantalones

Enséñame tus arruguitas

Laura y Carlos estaban en la habitación 202 del hotel en el que se veían todos los martes y jueves al salir del trabajo. La habitación estaba decorada en tonos blancos y grises. “Es muy impersonal”, solía decir Laura. “Sí,

Enséñame tus arruguitas

Laura y Carlos estaban en la habitación 202 del hotel en el que se veían todos los martes y jueves al salir del trabajo. La habitación estaba decorada en tonos blancos y grises. “Es muy impersonal”, solía decir Laura. “Sí,

Cuando aún la quería

A Sole, por enseñarme a confiar.     La maté porque la quería. Ella me decía que me amaba. Cada día al despertar, me miraba con ojos llorosos y me susurraba al oído: “te quiero. Ya sabes, mucho, mucho, mucho”.

Cuando aún la quería

A Sole, por enseñarme a confiar.     La maté porque la quería. Ella me decía que me amaba. Cada día al despertar, me miraba con ojos llorosos y me susurraba al oído: “te quiero. Ya sabes, mucho, mucho, mucho”.

Un plato hondo. Blanco.

   Nacho estaba en su apartamento de Madrid en la calle Lagasca. Carmen, su prometida, había salido de compras con unas amigas. Tenía toda la tarde para él. Seguro que Carmen lo alargaba con un masaje en el spa o

Un plato hondo. Blanco.

   Nacho estaba en su apartamento de Madrid en la calle Lagasca. Carmen, su prometida, había salido de compras con unas amigas. Tenía toda la tarde para él. Seguro que Carmen lo alargaba con un masaje en el spa o

Fumar después de follar – Capítulo II

Si no has leído el Capítulo I, accede aquí:    [Capítulo I de “Fumar después de follar] ***     Era un viernes por la noche. Habían pasado dos semanas desde que Roberto salió de casa de Marta. No volvieron

Fumar después de follar – Capítulo II

Si no has leído el Capítulo I, accede aquí:    [Capítulo I de “Fumar después de follar] ***     Era un viernes por la noche. Habían pasado dos semanas desde que Roberto salió de casa de Marta. No volvieron

Fumar después de follar – Capítulo I

    Marta se levantó de la cama completamente desnuda. Recogió sus bragas blancas del suelo y se las puso. Salió al balcón. Encendió un cigarro y se lo llevó a la boca mirando a Roberto, que aún estaba desnudo

Fumar después de follar – Capítulo I

    Marta se levantó de la cama completamente desnuda. Recogió sus bragas blancas del suelo y se las puso. Salió al balcón. Encendió un cigarro y se lo llevó a la boca mirando a Roberto, que aún estaba desnudo