Category Archives: Relatos de ficción

Solos los tres

    Mi encargado en el garito me agarró del pelo y dándome una palmada en el culo me empujó hasta el almacén. Me quitó la camiseta, me sacó la teta por encima del sujetador y me mordió el pezón

Solos los tres

    Mi encargado en el garito me agarró del pelo y dándome una palmada en el culo me empujó hasta el almacén. Me quitó la camiseta, me sacó la teta por encima del sujetador y me mordió el pezón

No somos italianos

Carla solo tenía 16 años cuando se enamoró de aquel adolescente italiano. Los padres de Carla eran valencianos pero se mudaron a Ibiza cuando ella tenía tres años. Era principios de junio y empezaba a hacer calor. Como cada viernes

No somos italianos

Carla solo tenía 16 años cuando se enamoró de aquel adolescente italiano. Los padres de Carla eran valencianos pero se mudaron a Ibiza cuando ella tenía tres años. Era principios de junio y empezaba a hacer calor. Como cada viernes

Enséñame tus arruguitas

Laura y Carlos estaban en la habitación 202 del hotel en el que se veían todos los martes y jueves al salir del trabajo. La habitación estaba decorada en tonos blancos y grises. “Es muy impersonal”, solía decir Laura. “Sí,

Enséñame tus arruguitas

Laura y Carlos estaban en la habitación 202 del hotel en el que se veían todos los martes y jueves al salir del trabajo. La habitación estaba decorada en tonos blancos y grises. “Es muy impersonal”, solía decir Laura. “Sí,

Cuando aún la quería

A Sole, por enseñarme a confiar.     La maté porque la quería. Ella me decía que me amaba. Cada día al despertar, me miraba con ojos llorosos y me susurraba al oído: “te quiero. Ya sabes, mucho, mucho, mucho”.

Cuando aún la quería

A Sole, por enseñarme a confiar.     La maté porque la quería. Ella me decía que me amaba. Cada día al despertar, me miraba con ojos llorosos y me susurraba al oído: “te quiero. Ya sabes, mucho, mucho, mucho”.

De sopas y madres

    Sonó el timbre. Sara se despertó y miró el reloj, eran las 11.00. Le dolía la garganta. Notó un olor  artificial a pollo. En el suelo, al lado de la cama había una bandeja con un bol vacío

De sopas y madres

    Sonó el timbre. Sara se despertó y miró el reloj, eran las 11.00. Le dolía la garganta. Notó un olor  artificial a pollo. En el suelo, al lado de la cama había una bandeja con un bol vacío

Un plato hondo. Blanco.

   Nacho estaba en su apartamento de Madrid en la calle Lagasca. Carmen, su prometida, había salido de compras con unas amigas. Tenía toda la tarde para él. Seguro que Carmen lo alargaba con un masaje en el spa o

Un plato hondo. Blanco.

   Nacho estaba en su apartamento de Madrid en la calle Lagasca. Carmen, su prometida, había salido de compras con unas amigas. Tenía toda la tarde para él. Seguro que Carmen lo alargaba con un masaje en el spa o

La leche, con café

  [ A D. por enseñarme que la crueldad es ilimitada. ]     Clara entró en el primer bar que encontró al salir de la estación de tren de Castellón. Se acercó a la barra y pidió un café

La leche, con café

  [ A D. por enseñarme que la crueldad es ilimitada. ]     Clara entró en el primer bar que encontró al salir de la estación de tren de Castellón. Se acercó a la barra y pidió un café